Hoy nuestro amigo José Luis nos trae el relato de su experiencia, espero que sea el primero de muchos:
El Thistlegorm (o Tigretón como lo llaman muchos buceadores Españoles por la
dificultad de su pronunciación) es uno
de los pecios (barcos hundidos) mas famosos del mundo para bucear.
Se
encuentra en el Mar Rojo cerca de Sharm el Sheik, a una profundidad mínima de
10 metros en proa y máxima de 32 metros
en popa.
Este
barco británico de la segunda guerra mundial llevaba material de guerra a
Alejandría y como el Mediterráneo estaba ocupado por las fuerzas Alemanas,
bordeó África y subió por el Mar Rojo para llegar a Alejandría, pero antes de
llegar a su destino fue descubierto por dos aviones alemanes, que con dos
bombas que cayeron en el puente del barco e hicieron explotar un polvorín de
munición, lo hundieron el 6 de Octubre de 1941, permaneciendo desaparecido
hasta que fue descubierto por el famosísimo Jacques Cousteau.
A día
de hoy se ha habilitado para el buceo y resulta increíble poder dar una vuelta
por su interior a la luz de las linternas para comprobar como permanece
inalterado a lo largo del tiempo con el material que transportaba para la
segunda guerra mundial, pueden verse con facilidad innumerables camiones
cargados con motos, botas, rifles, alas de aviones, generadores, etc…
En la
parte exterior se pueden observar tanquetas, locomotoras que saltaron a varios
metros del barco tras la explosión e infinidad de munición de todos los tipos.
Que no se os olvide pasar a tocar la inmensa hélice a 32 metros de profundidad,
señal de que volveremos….
Todo esto rodeado de una bonita vida animal en la que con facilidad de verán tortugas, morenas, peces león, peces escorpión, peces cocodrilo y un largo etcétera en cada rincón.
Para
verlo al completo se deberían hacer un mínimo de 3 inmersiones dado el tamaño
del barco (120 metros de eslora y 15 de manga), aunque una cuarta se
agradecerá, puesto que son inmersiones que no defraudan a nadie.
Ya sabéis, si os queréis sentir exploradores por unas horas, no dejéis de visitarlo.
Ya sabéis, si os queréis sentir exploradores por unas horas, no dejéis de visitarlo.
