En cualquier caso lo mas llamativo de la ciudad no son sus monumentos, sino mas bien sus costumbres y peculiaridades naturales. Los días duran poco por estas latitudes y el frío hace que la zona mas cercana del mar a la costa se hiele por completo en los meses de invierno.
Aunque los lugareños suelen hacer gala de su fama de temperamento frío y distante, la mezcla que hay en la ciudad de diversas culturas hace que la sensación sea muy distinta. el 25% de la población es inmigrante y esto se nota en las calles. Hay muchos estudiantes de todas las partes de Europa sobre todo de los países mas cercanos. Toda esta juventud se nota en la animada vida nocturna de la ciudad donde los habituales se reúnen en los típicos bares del centro de la ciudad para tomar una cerveza (detrás de otra...). Como es costumbre en el norte de Europa las copas de alcohol tan presentes en los bares españoles, no son muy populares en los clubs Noruegos.
Aunque lo habitual entre ellos es salir en grupos de amigos bastante herméticos, con el paso de la noche y los vaciados de jarras de cerveza, seguro que entablas conversación con algún lugareñ@ en un perfecto noruego ;)

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